Él lo sabía..

Sabía que era la última vez que íbamos a estar juntos, sabía que ese sería nuestro último abrazo, nuestra última cita..

No tuvo el coraje de decírme lo que pasaba, en la cara; para después hacerlo en una llamada.
Me molesto, porque en su abrazo vi su despedida, el apretarme fuerte, en sus caricias, como llevándose el recuerdo de ese encuentro..
Pero no me dijo nada, así es que yo me quedé sin una despedida que llenara mi alma, sin el recuerdo de un abrazo intenso, sin saber que la risa de esos comentarios serían los que cerrarían nuestra historia..
Me dolió que no me dijera lo que pasaba en ese momento en el que él se despedía y yo me quedaba con un vacío horrible.