Esta vez el sueño fue diferente.

Un Café y una Historia.

Esta vez el sueño fue diferente, yo no estaba llorando, estaba parada en algún lugar sólo mirando la noche que era de admirar con tantas estrellas.

Y te vi, se cayó mi mundo, porque esta vez el que lloraba eras vos. En ese sueño no podía acercarme, mientras lo hacía te alejabas, así  que me quedé ahí quieta, sin poder decir y hacer nada.

Era raro que aunque estuviera soñando, sentía que las lágrimas caían, que me dolía verte así y no saber la razón.

Me acomodé sentada a tu lado, solamente podía verte, pero mi deseo era poder abrazarte.

Cuando me desperté pude sentir que no estabas ahí, que no sabía cómo estabas ni lo que sentías, que ha pasado el tiempo y pienso casi todo el tiempo en vos, porque el resto es en buscar la manera de encontrarte.

Mientras revuelvo mi taza de té para poder sentir algo dulce luego de tal sueño, pienso en todo y en mucho más de lo que podrías saber.

Y así comienzan mis días, todos los días. Con un sueño diferente.